lunes, 30 de marzo de 2009

No dictarán 180 días de clase en siete provincias

Fuente: El Once Digital
La noticia que habitualmente llega más cerca de fin de año esta vez se adelantó. A casi un mes después del comienzo del ciclo lectivo, ya hay 1.400.000 alumnos que no podrán recibir los 180 días de clases obligatorios por ley.

Siete provincias, Corrientes, Chaco, Jujuy, Neuquén, Río Negro, San Juan y Santiago del Estero, han tenido huelgas que harán imposible cumplir el calendario escolar, en el inicio de un período lectivo que se caracteriza por su alto nivel de conflictividad.

La situación más grave se registra en Río Negro, donde el conflicto docente perjudica al 60% de los 160.000 alumnos de la provincia, que aún no pudieron ir a la escuela. Ya van 24 días sin clases, con cortes de ruta, movilizaciones y aulas vacías. La vecina Neuquén le sigue en complejidad, con 16 días de huelga en cuatro semanas.

Los paros no afectan al 100% de los alumnos en cada distrito, pero en la mayoría de los casos tienen una adhesión de los docentes del 70 al 90% en las escuelas estatales. De ese cálculo surge el número de 1,4 millones de chicos afectados.

A las siete provincias se sumará la semana próxima la ciudad de Buenos Aires, que con la huelga por 48 horas que comenzará el martes también quedará al margen de los 180 días de clases. En esta capital, el conflicto afecta a 370.000 alumnos de escuelas estatales, ya que los paros casi no repercuten en la enseñanza privada, donde sí tienen clases unos 350.000 chicos.

Por ahora llegan a cumplir los 180 días Santa Cruz, Entre Ríos y Catamarca, aunque los conflictos siguen aún abiertos en las tres provincias y hay firmes perspectivas de que las huelgas continúen.

Otro dato preocupante se llevó el primer mes del año escolar. En lo que va de 2008 se llevan perdidos entre todas las provincias 84 días de clases, casi la mitad de las 162 jornadas que dejaron de dictarse por las huelgas durante todo el año pasado.

El año más complicado

“Todos los años parecen siempre más conflictivos que el anterior porque es el que estamos viviendo. Las situaciones más graves se dieron en Río Negro, Neuquén y Jujuy, pero en ésta ya hubo acuerdo”, dijo el ministro de Educación, Juan Carlos Tedesco, en diálogo con La Nacion.

Advirtió que “las propias provincias tendrán que dar respuestas y recurrir a las vías tradicionales para cumplir con la ley: recuperar los días de clases perdidos, eliminar asuetos o dar algún tipo de actividad complementaria”. Pero se cuidó muy bien en aclarar que la decisión de recuperar las clases perdidas es resorte de cada jurisdicción y no está en sus manos.

El viernes último se alcanzó un principio de acuerdo en la provincia de Buenos Aires, donde hasta ahora los maestros dictaron en forma completa sólo una de las cuatro semanas de clases. El calendario de 185 días, uno de los más amplios del país, quedó reducido hasta ahora a 181, por los cuatro días de huelgas: con dos jornadas más de inactividad quedarán fuera de los 180 días más de 3,2 millones de chicos.

El año pasado extendieron el calendario y recuperaron clases las provincias de Buenos Aires, Catamarca, Neuquén, Río Negro y Tierra del Fuego y la Capital Federal, pero sólo a la primera de ellas le sirvió para completar el mínimo de jornadas escolares requeridas.

La obligación de dictar 180 días de clases fue dispuesta en diciembre de 2003 por la ley 25.864, impulsada por el primer gobierno kirchnerista. Nunca se logró, sin embargo, que todas las provincias cumplieran con ese mandato.

El año pasado, sólo las provincias de Buenos Aires, al extender el calendario, y de Chubut completaron los 180 días de clases. El resto quedó en deuda y las situaciones más traumáticas se vivieron en Entre Ríos (18 días sin clases), Tierra del Fuego (16) y Neuquén (15), donde este mes ya se perdieron más días de clases que durante todo el año pasado.

Por lejos, la provincia que más huelgas acumula en los últimos tres años es Neuquén, donde en abril de 2007, en medio del conflicto, murió trágicamente el maestro Carlos Fuentealba. En los últimos tres años se perdieron 84 días de clases, equivalente casi a medio año escolar.

En el otro extremo, Chubut, La Pampa, Misiones y Formosa son las que menos paros han tenido desde 2007. Por citar una comparación, en lo que va del año, los chicos formoseños tuvieron un 26 % más de clases que sus pares de Río Negro, que es una de las provincias con más altos porcentajes de alumnos que repiten en el secundario.

Los conflictos abiertos

Para intentar evitar el nuevo paro del martes y del miércoles, el gobierno porteño convocó para mañana, a las 14, a los 17 gremios docentes de la ciudad. La apuesta máxima del Ministerio de Educación local es alcanzar un acuerdo. La mínima es que el desgaste por la prolongación del conflicto produzca un quiebre en la acción de las organizaciones sindicales, que lidera la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), el brazo porteño de la Ctera.

La provincia de Santa Cruz, donde hace dos años hubo 51 días de paro y las escuelas abrieron apenas 130 jornadas, está en el límite de los 180 días, pero sigue en conflicto. Con un día más de huelga, no podrá garantizar el mínimo que exige la ley.

La situación es similar en Entre Ríos, donde a los tres días de clases ya perdidos se suman paros parciales por turno. La presidenta del Consejo General de Educación, Graciela Bar, admitió que las medidas de fuerza “están perjudicando el proceso de aprendizaje de los alumnos”. Y en Catamarca, el gobierno de Eduardo Brizuela del Moral, que acaba de ganar las elecciones, comunicó a los gremios que no habrá aumento.

Frente a un mapa tan fragmentado corresponde preguntarse si la expansión de los conflictos profundiza las desigualdades entre las escuelas que tienen clases y las que no. Tedesco responde: “Tienen algún impacto, pero seamos serios. La fragmentación del sistema educativo argentino no está en función de las huelgas de los docentes, sino en función de la desigualdad social, de la distribución de la riqueza, de las condiciones materiales de vida de las familias”. La Nación.

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